"Año tras año, América Latina es estadísticamente más evangélica. Algunos países reportan un treinta y hasta un cuarenta por ciento de población evangélica, elevándose de un cinco a diez por ciento en las décadas recientes. Sin embargo, cada año esta misma región es más corrupta, más violenta y más sensual, el efecto “sal y luz” en aquellos que se identifican como “creyentes” ha sido muy mínimo."
Estimados Hermanos, en este proceso de ir viviendo y exponiendo la sana doctrina quisiera compartirles este análisis que hace un pastor Dominicano respecto a la realidad de la evangelización en nuestro continente y a la urgente necesidad de examinar hacia atrás lo realizado hasta hoy, los resultados seguramente serán alarmantes, y lamentablemente Chile es parte de la realidad actual de la iglesia latinoamericana, ES de suma urgencia RE EVANGELIZAR un continente que se creía ya evangelizado, he aquí la evidencia:
ANALISIS
Es cierto que misioneros de algún tipo han hecho presencia en el mundo latino por más de un siglo y medio. También es cierto que nuestra región ha visto un movimiento importante de plantación de iglesias a partir de los años sesenta. Sin embargo, el efecto de “sal y luz” de la iglesia sobre la región ha sido, en el mejor de los casos, muy mínimo. Si este es el caso, y podremos ver que es así, nos vemos en la necesidad de preguntarnos, ¿cuál es el evangelio que Latinoamérica ha escuchado? Esta situación ha empeorado en los últimos años debido a la profunda penetración del evangelio de la prosperidad en nuestra región.
Por un lado, podemos afirmar que Latinoamérica ha escuchado acerca del pecado y de nuestra necesidad de arrepentimiento. También se ha hablado acerca de una eternidad en el cielo o el infierno, en base a un juicio final, y de la Biblia como el libro inspirado por Dios. Sin embargo, es mi pensar que la mayor parte de América Latina no conoce el evangelio, por lo menos no el evangelio del que habló Pablo en Gálatas 1:8 :
“Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema”.
La realidad es que yo puedo hablar de pecado y tener la definición correcta, pero si no comprendo cómo soy perdonado, no tengo el evangelio. Puedo hablar de cielo e infierno y un juicio final, pero si no entiendo cuál es el camino, la verdad y cómo llegar allí, no voy a tener vida eterna, porque no tengo el evangelio. Puedo decir que la Biblia es el libro inspirado por Dios, pero si no la predico desde el púlpito, no estoy presentando el evangelio.
Como de seguro usted conoce:
- •Una versión del evangelio no es el evangelio.
- •Hablar acerca del evangelio no es el evangelio.
- •Mencionar las promesas del evangelio no es el evangelio.
Solo el evangelio es el evangelio, y solo el evangelio es poder de Dios para salvación. Todo lo demás es el poder del pecado para condenación.
Año tras año, América Latina es estadísticamente más evangélica. Algunos países reportan un treinta y hasta un cuarenta por ciento de población evangélica, elevándose de un cinco a diez por ciento en las décadas recientes. Sin embargo, cada año esta misma región es más corrupta, más violenta y más sensual. Como ya hemos dicho, el efecto “sal y luz” en aquellos que se identifican como “creyentes” ha sido muy mínimo.
Permítanme ilustrar esto que estoy diciendo:
- En 1982, Guatemala tuvo su primer dictador “evangélico”, el general Efraín Ríos Montt, quien tomó oficio luego de un golpe de estado. Se ha reportado que su ejército asesinó a unas mil personas. Mientras tanto, Ríos Montt predicaba cada domingo a su país “la importancia de la moralidad y la buena ciudadanía”.
- Solo entre 1990 y 1991, 22 congresistas “evangélicos” tomaron oficio en Guatemala junto con Jorge Serrano Elías, el primer protestante en ser elegido presidente. Un tiempo después, Serrano disolvió al Congreso y a la Corte Suprema. Un “presidente protestante” se atrevió a hacer esto.
- 17 congresistas evangélicos subieron al poder junto con el presidente Alberto Fujimori, un católico, cuya votación fue movilizada en gran parte por iglesias evangélicas. Fujimori corrió su boleta electoral con Carlos García como vicepresidente, un evangélico Bautista, presidente del Concilio Nacional Evangélico de Perú. En el 2009 Fujimori fue condenado a 25 años de prisión.
- 33 Evangélicos fueron elegidos al congreso en Brasil junto con el presidente electo, Fernando Collor De Mello. El presidente brasileño fue luego acusado de corrupción en el 1992.
Si bien la larga historia de la Iglesia Católica en América Latina no es “bonita”, la corta y reciente historia de la iglesia evangélica en la región tampoco es atractiva.
América Latina y la Reforma
Cuando tú miras la historia de los últimos 500 años más o menos, es increíble ver cómo la Reforma pasó por alto a Latinoamérica, casi como si no hubiera ocurrido. Sin embargo, la Ilustración no le pasó por alto a nuestra región.
¿Por qué pasó por alto la Reforma a Latinoamérica? Esa es una buena pregunta, especialmente cuando te percatas de que tan temprano como el 1556, un grupo de catorce pastores y estudiantes de teología fue enviado a Brasil desde Ginebra por Juan Calvino. Desafortunadamente, esta expedición no tuvo mucho fruto. Luego de su llegada, “uno de los pastores escribió que había escuchado a algunos de sus compatriotas gloriarse en su libertinaje con algunos de los nativos, y hasta se unieron en su canibalismo”. Poco después, el protestantismo fue prohibido en lo que era en ese momento una colonia francesa. España y Portugal controlaban la mayor parte de América Latina, y estos dos países hicieron un gran esfuerzo para que el protestantismo se mantuviera alejado de las tierras recién descubiertas.
La Santa Inquisición también jugó un papel significativo. Establecida en Enero del 1569 y terminada en 1820, por cerca de 250 años este “santo” oficio cruel ejerció con terror en el nuevo continente a través de tres centros en nuestro continente: México, Colombia y Perú.
La fe protestante llegó a América Latina de manera firme en tres o cuatro olas, desde los años de 1800’s hasta la década de 1960:
1)La primera ola consistía en protestantes inmigrantes a inicios del SXIX, que no eran misioneros y que en su mayoría solo formaron iglesias para ellos mismos, puesto que no estaban interesados en convertir a aquellos que le rodeaban.
2)La segunda ola vino durante la segunda mitad de los 1800’s. Estos eran misioneros que se sentían compelidos a hacer trabajo misionero por los avivamientos que estaban ocurriendo en Europa y en Estados Unidos. Estos grupos trabajaron con personas de escasos recursos y poca educación.
Para mediados del SXIX había ya un buen grupo de protestantes en Argentina, Uruguay, Chile, Brasil y otros países Latinoamericanos. Sin embargo, debido a los esfuerzos misioneros globales, algunas iglesias cuestionaban el invertir recursos financieros en América Latina porque, según entendían, ya había sido cristianizada. Y este ha sido uno de los problemas: muchos han concluido que debido a que una versión del cristianismo llegó con Colón en el 1492, que el continente ya ha sido evangelizado.
Para dar una idea, en el SXIX la iglesia anglicana estaba opuesta al trabajo misionero en América Latina, y esa oposición continuó hasta principios del SXX, hasta el punto que en la Primera Conferencia Mundial Misionera celebrada en Edinburgo en 1910, se concluyó que había que excluir a Latinoamérica de la agenda.
3) La tercera ola llegó más tarde en el SXIX, con el movimiento fundamentalista que se oponía a la modernidad. Pero ellos se apartaron de la cultura general y su impacto no fue muy grande.
Melinda Rankin, una misionera presbiteriana, visitó México a mediados del siglo diecinueve y expresó que “Un cristianismo genuino nunca ha penetrado estas oscuras regiones...”. Lo mismo puede ser dicho de muchas partes de América Latina aún hoy.
Sin embargo, para el 1891, misioneros habían establecido en toda América Latina:
- •298 escuelas primarias;
- •51 instituciones de educación superior o educación especial;
- •9 hospitales o dispensarios, y;
- •16 imprentas o casas de publicación.
Para el inicio del SXX habían 15 denominaciones protestantes americanas solo en México; pero menos de un 1% de convertidos.
Historiadores de la Iglesia Latinoamericana reportan que a pesar de todos estos esfuerzos a través de escuelas, clínicas, casas de publicación y demás, las agencias misioneras fallaron en su función principal, que era evangelizar y convertir al pueblo de América Latina.
Para ampliar esta idea diremos que para el 1950 ni siquiera uno de los pueblos Latinoamericanos tenía más de un 5 % de población protestante, y en muchos lugares no llegaba a un 2 %. Cuba era la única excepción: para el 1950, esta isla tenía más de 25 denominaciones. En 1940 Cuba comenzó a desarrollar una iglesia indígena, y para el tiempo que Fidel Castro subió al poder en 1959, esta isla tenía una de las poblaciones protestantes más grandes, y una de las más grandes iglesias protestantes nativas de América Latina
La Cooperación Misionera Iberoamericana (COMIBAN) para el 2002 calculó que habían en América Latina:
- •6455 misioneros registrados
- •134 agencias misioneras
- •177 iniciativas eclesiásticas
- •30 centros de entrenamiento misionero
Y sin embargo, a pesar de todo eso, América Latina mantiene entre un 70, 80 o 90 % de catolicismo, dependiendo del área. Estos números por sí solos nos hablan de por qué América Latina tiene que ser reevangelizada.
La llegada de Cristóbal Colón a América Latina trajo consigo una versión del evangelio, pero no bíblico, puesto que negaba la suficiencia de la Escrituras, la suficiencia del sacrificio en la cruz, reconocía al papa como la autoridad máxima en la tierra y como vicario de Cristo, e igualaba a la Biblia con las enseñanzas de la Iglesia Católica. Ese era y es otro evangelio, un evangelio vicario, diferente al que hemos sido enviados a predicar. Y este es el evangelio que todavía hoy es creído por el 80 % de los Latinoamericanos.
Trescientos años después de la llegada de Colón, arribaron a América Latina algunos protestantes inmigrantes (no misioneros) que formaron algunas iglesias para sus propias comunidades, sin interés de alcanzar a aquellos que les rodeaban. Llamaremos a esto un evangelio privado, que por definición viola el mandato de la Gran Comisión.
Luego de esto llegó un grupo de misioneros, muchos motivados por los avivamientos que estaban ocurriendo en Europa y en los Estados Unidos. Estos misioneros, bien intencionados, fundaron diversas escuelas, hospitales y casas de publicación, pero fracasaron en cumplir con su propósito principal: la evangelización y conversión de los no creyentes. Llamaremos a esto un evangelio educacional y social, con forma de Dios, pero sin poder para convertir el corazón.
Durante esos años el verdadero evangelio fue escuchado aquí y allí, pero no lo suficiente para evangelizar las naciones y no ser diluido o confundido. Podemos decir que esas fueron las dos primeras olas de la llegada del evangelio a nuestro continente.
Así llegamos a los últimos 50 años. ¿Qué ha pasado desde entonces? Quiero mencionar tres eventos principales:
1) La explosión del movimiento pentecostal.
2) Las campañas evangelísticas usando las 4 leyes espirituales.
3) La evangelización de la clase media y alta de los últimos años; algo nuevo en los países del tercer mundo.
Antes de hablar de la explosión pentecostal, permítame hacer un par de comentarios acerca de las campañas evangelísticas de las décadas de 1970 y 1980, muchas de las cuales fueron impulsadas por la Cruzada Estudiantil para Cristo (Campus Crusade for Christ), usando las “4 leyes espirituales”.
Quiero creer que Bill Bright, fundador de la Cruzada Estudiantil para Cristo, tenía las mejores intenciones cuando desarrolló estas leyes, tratando de alcanzar a la población no creyente para Cristo, especialmente a los estudiantes universitarios. Desafortunadamente, las 4 leyes espirituales, traducidas a más de 150 idiomas, redujeron el evangelio de una forma pragmática con la intención de alcanzar a grandes grupos de personas de manera sencilla. La realidad es que el evangelio es simple, pero no es simplista. Con el respeto que merece el creador de estas leyes, permítame leerte las cuatro leyes espirituales y la muy conocida "oración del pecador" que sigue a estas leyes, para que podamos ver dónde está el problema:
1. Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida.
2. El hombre es pecador y está separado de Dios. Por eso no puedes conocer ni experimentar el amor de Dios y el plan que Él tiene para tu vida.
3. Jesucristo es la única provisión de Dios para el pecador. Solo a través de Él puedes conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para tu vida
4. Debemos recibir a Jesucristo como Señor y Salvador para poder conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para nuestras vidas.
La necesidad del arrepentimiento por parte del pecador está ausente en estas leyes. Estos cuatro principios son verdaderos; no hay engaño en ellos, pero están incompletos. Eso es aún más evidente en la oración que se le pide al inconverso que ore:
“Señor Jesús, te necesito. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Yo te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados y darme vida eterna. Toma control del trono de mi vida. Hazme el tipo de persona que tú quieres que sea”.
Las 4 leyes espirituales no representan herejías, y la oración del pecador no es anti bíblica; pero si ese es todo el entendimiento que yo tengo del evangelio, la reducción de la verdad puede costarme la vida eterna. Decimos esto porque en las cuatro leyes no hay una sola mención de nuestra necesidad de arrepentimiento, pero en la oración del pecador la persona está agradeciendo a Dios por perdonar sus pecados. Pero no puedo agradecer un perdón si antes no lo he pedido después de arrepentirme de mis pecados. Miles, o tal vez millones, de personas han hecho esta oración sin haber mostrado subsecuentemente alguna evidencia de vidas transformadas. Yo llamaría a esto un evangelio reduccionista o pragmático, pero no es el evangelio.
Dios quiere que estemos apasionados por los perdidos; pero no nos atrevamos a estar tan apasionados por los perdidos que perdamos nuestra pasión por la verdad del evangelio. Si mi pasión por los perdidos es mayor que mi pasión por la verdad de Dios, es muy probable que voy a equivocarme con el evangelio. En ese caso, nos sentiremos tentados a diluir o esconder del inconverso el hecho de que seguir a Jesús tiene un costo.
Hermanos y hermanas, en nuestros tiempos, algunos (o muchos) han sido tímidos en compartir las buenas nuevas de Jesucristo y han tenido temor de que las demandas de la vida cristiana alejen a las personas, que no es más que otra forma de avergonzarse del evangelio. Esto no debe ser así con nosotros, porque sabemos que el evangelio “es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego” (Rom. 1:16 ).
La explosión del movimiento pentecostal
Algunos pensadores y aun analistas no cristianos han caracterizado al pentecostalismo como el movimiento social más importante que haya cubierto toda la región en el SXX e inicios del SXXI. En la mayoría de las naciones de nuestro continente los pentecostales representan 3/4 partes de la población protestante. En el presente, solo en Centroamérica y Suramérica, sin contar con el Caribe, hay cerca de 500 millones de personas que se identifican como cristianos. De esos, hay entre 40 y 60 millones de protestantes, y entre un 65 y un 75 % de esa población es pentecostal.
Ahora bien,la mayor parte del evangelio que escuchamos hoy en estos púlpitos, en la radio y en las estaciones de televisión, es el evangelio de la prosperidad, con su hermana, la mentira del “proclámalo y recíbelo”; una nueva versión de una vieja mentira. No hay nada nuevo debajo del sol. Satanás solo cambia la envoltura de sus mentiras para engañar al mismo ser humano que engañó en el Jardín del Edén. Si lo piensas bien, el mensaje de la serpiente en el Edén era una versión del evangelio de la prosperidad. Hoy, Satanás ofrece prosperidad material a criaturas caídas y destituidas en medio de una sociedad materialista: “Puedes ser rico o próspero”, es el mensaje. En aquel entonces, la misma serpiente le ofreció a Adán prosperidad espiritual: “Puedes ser como Dios”. Él no le iba a ofrecer riquezas a Adán puesto que él tenía todo el planeta para sí, pero sí le ofreció prosperidad espiritual. Como podemos ver, solo cambia la envoltura.
Para una generación tan egocéntrica y codiciosa como la nuestra, el evangelio de la prosperidad es la “receta correcta”. Sin embargo, este falso evangelio es un archienemigo de la cruz, o, como ha dicho John Piper, “es una abominación a Dios”. Ofrecerle a quien sea, particularmente a un inconverso, riquezas materiales en base al dinero que le han dado al Señor es guiarlos directo al infierno. Es realmente abominable.
Lamentablemente, la mayoría de estas iglesias en esta nueva corriente provienen del campo pentecostal. Obviamente, no todas sus iglesias están en ese error, pero esta teología ha cometido otros excesos. El énfasis extraordinario en las manifestaciones sobrenaturales y en la guerra espiritual de hoy en día sirve para distraer al pueblo de la Palabra de Dios. Muchos en estos círculos creen que para poder predicar la Palabra debes ir antes con un grupo de personas a expulsar a los demonios del área para entonces poder ir a evangelizar, porque de lo contrario la predicación de la Escritura no será suficiente. Por tanto, la suficiencia de las Escrituras no es creída y no es proclamada. Además abundan los casos de falsas profecías: predicciones hechas bajo la fórmula de “Así dice el Espíritu de Dios a las iglesias”, que nunca se han materializado. Junto con esto, hemos visto un abuso de los dones del Espíritu que no se corresponde con las directrices de 1 Corintios 14 .
El evangelio de la prosperidad ha inundado América Latina, y muchos seguidores de este falso evangelio, de acuerdo a diversos estudios, son de clase media. Ese es precisamente el grupo de personas que no ha sido alcanzado por el evangelio en muchos de nuestros países tercermundistas. Por tanto, muchos han sido pseudo-evangelizados con una versión de la verdad que está más cerca del infierno que del cielo. Muchos llamados cristianos, entonces, que han hecho profesión de fe y que han seguido el movimiento de señales y prodigios o el movimiento de la guerra espiritual, han abrazado un no-evangelio. Puede que sean sinceros en su celo, pero si no ha habido un verdadero arrepentimiento evidenciado por un cambio de vida, van camino a la condenación. Y alguien tiene que advertiles.
hasta ahora hemos visto cómo llegó la fe evangélica a nuestro continente y cuál es el movimiento con la mayor cantidad de seguidores dentro de los cristianos protestantes: el movimiento pentecostal. Ciertamente se ha hablado de un crecimiento, donde algunos países reportan un 30 hasta a 40 % de población evangélica. Ahora, si bien estos números son impresionantes, todavía puedo afirmar que es necesario reevangelizar América Latina.
Permítanme recordarles que América Latina es todavía un 80 - 90 % católica, lo cual implica que una gran mayoría aún no ha aceptado la idea de Sola Scriptura y/o el evangelio predicado por Cristo y los apóstoles. Esto sería razón suficiente para sostener mi argumento. Pero además de esto, la Organización Mundial de Salud estima que la violencia en Latinoamérica es:
- 200% más elevada que en Norteamérica.
- 450% mayor que en Europa Occidental.
- 30% mayor que en la antigua Europa comunista.
Podemos concluir entonces que los valores cristianos no han influenciado a la sociedad de Latinoamérica de la manera que lo hicieron en Europa y América del Norte. Latinoamérica necesita ser reevangelizada porque el evangelio es la única fuerza capaz de cambiar el corazón del hombre, y capaz por tanto de influenciar la sociedad donde ese hombre vive. El evangelio proclamado en la mayor parte de nuestra región no es el evangelio bíblico.
Quizás esta ilustración nos pueda ayudar a ver lo que queremos comunicar. Cuando las personas son vacunadas contra el sarampión, por ejemplo, la vacuna contiene una versión atenuada del virus real, para que cuando el virus de la enfermedad penetre el cuerpo, el sistema inmunológico del paciente ya haya creado suficientes anticuerpos en contra de la enfermedad y que el paciente no sea afectado. Muchos católicos y evangélicos, lamentablemente, han sido inoculados con una versión atenuada del evangelio. Por tanto, cuando escuchan al evangelio real, lo rechazan, porque han desarrollado “anticuerpos” en contra de la verdad. ¡Qué triste realidad! Es por esta razón que muchos esfuerzos evangelísticos en los últimos 50 años, bien intencionados, han apuntado a muchas personas en dirección al infierno en vez de la gloria,.
La población educada: un grupo sin alcanzar
En el artículo anterior estuvimos hablando de los cambios que han sucedido en los últimos 50 años en cuanto a la fe protestante. Mencionamos la explosión del movimiento pentecostal y las grandes campañas evangelísticas, pero al concluir hicimos mención de que la población que se ha ido educando ha estado rezagada, y apenas ha comenzado a ser re-evangelizada. Este es un suceso de no poca importancia.
En el 1996, leyendo sobre misiología, me percaté de que en la mayor parte del Tercer Mundo la población educada (media y alta) aún no habían sido alcanzadas con el evangelio. Uno de los autores que leía en ese entonces agregó este comentario: “Hasta entonces, la tarea seguirá sin ser completada”. Por tanto, algunas agencias misioneras están hablando de grupos no alcanzados dentro de grupos alcanzados... un concepto que encuentro interesante ya que en muchas áreas de la América Latina ya “evangelizada”, el pueblo educado no ha sido alcanzado. Este ha sido un problema crónico en nuestro continente. Una sola cita bastará para ilustrar lo dicho: en el 1809 se publicó el siguiente reporte en “The Missionary Review of the World:
“Es nuestro segundo punto estratégico el alcanzar la clase media, puesto que está destinada a jugar un papel importante en la historia futura de Hispanoamérica".
Sin embargo, esto nunca ha ocurrido, y apenas ha empezado a suceder a partir del 1970. No perdamos de vista que los educados y los no educados están igualmente perdidos.
Carencia de sana doctrina
Lamentablemente, el movimiento de La Reforma nunca llegó a America Latina, y esa es la razón por la que la teología reformada es tan escasa en nuestra región.
Si a esto le agregas el hecho de que la predicación expositiva brilla por su ausencia en los púlpitos de nuestro continente, entonces te percatas de que nuestra región tiene una gran necesidad de escuchar el evangelio de Jesucristo, y todo el consejo de Dios, a través de la predicación expositiva de Su Palabra. Debemos detener la predicación que no pone de manifiesto la revelación de Dios en su forma mas prístina.
Entonces, ¿qué hacemos?
Proponemos una nueva estrategia para evangelizar a América Latina; una estrategia tan vieja como el evangelio: predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo.
Es importante recordar la Gran Comisión dada por nuestro Señor:
“Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, Mateo 28:18-20
Si toda autoridad le ha sido dada a Cristo, y así fue, entonces cuando vamos en su nombre no tenemos nada que temer; nada nos faltará y no necesitaremos nada más que el evangelio: “poder de Dios para salvación”. Debemos ir porque hemos sido enviados. Ir es obedecer; quedarnos es desobedecer.
Esta nueva estrategia requerirá de entrenar y reentrenar a los líderes de nuestra región. El cómo hacer esto es el sujeto de otro estudio; pero, como algunos han dicho: puedes ir, o puedes sostener la soga para aquellos que van. De una forma u otra tenemos que actuar.
Recuerda, el mandato no era el ir a hacer profesiones de fe, sino el hacer discípulos; seguidores comprometidos con Cristo; creyentes radicales que salgan y trastornen al mundo para Dios. La forma de hacer discípulos de ese tipo es enseñándoles a obedecer TODO lo que Él ha mandado, como se nos ha dicho en la Gran Comisión.
- No una parte de su consejo.
- No solo los pasajes que me bendicen y me convienen.
- También los pasajes que me confrontan y me condenan.
- Los textos que exaltan a Dios por encima de todo y colocan al hombre en su lugar adecuado debajo del Dios Todopoderoso.
Al cierre de esta serie de artículos, tengamos presente lo que el Señor Jesús dijo y que Lucas recoge en 6:40: “Un discípulo no está por encima de su maestro; mas todo discípulo, después de que se ha preparado bien, será como su maestro”.